Por: Javier Aldana y Mónica Alejandra Cuéllar Perdomo
La Reserva Natural Las Moyas, ubicada en la vereda Itarca del municipio de La Montañita-Caquetá a orillas del río San Pedro, es un modelo integral de conservación privada y educación ambiental en la Amazonía colombiana. Con una extensión de 250 hectáreas, esta reserva ha sido pensada como un espacio para la restauración ecológica, el pensamiento crítico, el compromiso ético con la vida y la defensa de los derechos humanos.
La historia de ocupación de este territorio, hasta donde se ha podido rastrear, se remonta a los pueblos originarios, específicamente el pueblo Huitoto, con quienes se tiene hoy en día contacto a través del mayor Adolfo, descendiente directo de los primeros abuelos y abuelas. A mediados del siglo XX bajo el liderazgo de Oliverio Lara, en esta zona se impuso el mayor latifundio ganadero conocido hasta ese momento, “que iba desde lo que actualmente son algunos barrios de Florencia, hasta límites con el departamento del Meta”[1], la hacienda Larandia. En los años 80, bajo el gobierno de Belisario Betancur se creó la comunidad agrícola y ganadera integrada en su mayoría por amnistiados del M-19.
Posteriormente en el año 1984, luego de varios procesos de compra y venta, la profesora Claudia Rodríguez y el profesor Walter Ciro, compraron el predio Ceilán con los recursos de un año de trabajo no remunerados a tiempo de ella, como docente en la Escuela Normal Superior de Florencia, esto con el fin de tener un espacio de esparcimiento familiar. Con los años tuvieron la oportunidad de comprar el predio El Recodo, nombrado así por una gran curva que toma el río San Pedro. En el año 2000 el profesor Walter junto a otros docentes de la Universidad de la Amazonia tuvo la iniciativa de comprar los predios Aguas Claras y Vista Hermosa, con la clara intención de destinarlos exclusivamente a la conservación. Desde el primer instante, los propietarios decidieron renunciar a toda forma de explotación extractiva, e incluso simbólicamente “entregarles la escritura a los árboles”, reafirmando que el bosque y el agua serían los verdaderos propietarios de ese lugar.

Antes de la adquisición de los predios por la familia, el paisaje estaba dominado por potreros para ganadería, zonas de extracción de madera y cultivos de hoja de coca. Sin embargo, a diferencia de otros predios donde el cambio de pensamiento y la transición ecológica ocurre de manera progresiva, en la Reserva las Moyas la conservación fue una decisión inicial. Desde su compra, se establecieron cercos para detener el paso del ganado, se implementaron medidas para evitar la caza, y se iniciaron conversaciones con la comunidad local y la Junta de Acción Comunal para crear un entorno en pro de respetar la vida silvestre.
El proceso de restauración ha sido claro y constante. Las áreas deterioradas están siendo reemplazadas por bosques secundarios en crecimiento, que alcanzan alturas de más de 10 metros. La vegetación ha permitido el regreso de fauna nativa como borugas, tairas, osos hormigueros, tigrillos, anfibios, reptiles, monos y una diversidad notable de aves y roedores. A pesar de impactos naturales, como la avalancha que alteró significativamente una de las quebradas principales, el ecosistema ha mostrado una notable capacidad de recuperación.
Actualmente, la reserva no está destinada a fines comerciales ni funciona bajo esquemas de ecoturismo. Las actividades agropecuarias presentes como la tenencia de unas cuentas reces para la elaboración de queso, la crianza de gallinas o la piscicultura con mojarras, responden exclusivamente a necesidades de autoconsumo. En lugar de orientarse al lucro, la reserva se ha desarrollado hacia un modelo pedagógico, consolidándose como un espacio de formación crítica e intercambio de saberes.
La labor incansable y soñadora de los profes, trascendió su generación. Sus hijas Estefanía y Alejandra, crearon el Centro de Pensamiento desde la Amazonia colombiana AlaOrilladelRío, donde se abordan temas clave en el trasegar de su gente, como el conflicto armado, el extractivismo, las economías ilegales, la soberanía territorial, la sostenibilidad, la defensa de los derechos humanos y la organización social.

Su infraestructura está compuesta por dos viviendas, un aula en un segundo piso que se puede adaptar para alojamiento, senderos con baja capacidad de carga, dos cascadas y dos moyas. Estos espacios están pensados para facilitar procesos educativos y encuentros académicos en contacto directo con la naturaleza, en armonía con el PRAE de la Corporación Educativa Amigos Instituto Jean Piaget, con sede en Florencia, Caquetá.
Los desafíos no se han quedado atrás, pues a lo largo de este proceso, se han enfrentado a múltiples retos territoriales. Constantes intentos de invasión por parte de terceros, tala ilegal, expansión no autorizada de la frontera agrícola e incluso el ingreso de operadores turísticos que desconocen el carácter privado y conservacionista del predio. Estas acciones han estado acompañadas, en algunos casos, de amenazas directas contra la vida e integridad de los profes. No obstante, frente a estas adversidades, el liderazgo de los profesores Claudia Rodríguez, Walter Ciro y sus hijas ha sido inquebrantable. Su convicción se mantiene firme: “queremos formar jóvenes que defiendan el territorio, no desde la violencia, sino desde el conocimiento y la conciencia.”
Es así como, lejos de convertirse en un espacio comercial o turístico, la reserva mantiene su vocación educativa y comunitaria. Sus actividades, infraestructura y recursos están al servicio del aprendizaje y la defensa del territorio. Hoy, sus propietarios sueñan con consolidar un banco de semillas nativas que respalde iniciativas de restauración en toda la Amazonía, multiplicar el conocimiento ambiental entre las nuevas generaciones y seguir defendiendo el bosque con ideas, no con armas. En palabras del profesor Walter: “No se trata de buscar maravillas doradas, porque aquí el verdadero oro es verde”.
[1] Ciro, Estefanía; Aldana, Javier; Loaiza, Luis Carlos; Ciro, Walter; Rodríguez, Claudia. 2023. El correr de la Re-Ser-Va en la vega y la montaña del río San Pedro: plan de vida y manejo ambiental de la Reserva Las Moyas. Alaorilladelrío, La Montañita (Caquetá).

Nuestro Plan de Manejo Ambiental y guía fundadora es el Correr de la Reserva (Disponible acá).